En el Río de la Plata, los anarquistas que profesaron el naturismo no encontraron demasiadas complicidades para la elaboración de proyectos en los que ensayar una articulación de saberes y prácticas propios de ambas formaciones de ideas. Si bien buscaron a fuerza de debates desdibujar los contornos que separaban los horizontes de transformación del movimiento libertario y el naturista, difícilmente pudieron superar las tensiones que se desprendían de sus propias y singulares búsquedas. Así, salvo algunas excepciones, se vieron obligados a repartir sus horas libres entre actos de protesta y experimentaciones con métodos naturales de curación, cuando no a tener que decidirse por una u otra forma de activismo.

El nombre del país en el que transcurre el relato de Albano Rosell se encuentra inspirado en el concepto de macrobiótica, acuñado a fines del siglo XVIII por uno de los referentes de la medicina naturista, el alemán Christoph Wilhelm Hufeland. A diferencia de la medicina que entonces se enseñaba en las universidades y que, según Hufeland, tenía por único objeto el tratamiento de enfermedades, la macrobiótica consistía en el arte de prolongar la vida.

En el país de Macrobia

$13.000
Envío gratis superando los $90.000
No acumulable con otras promociones
En el país de Macrobia $13.000
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • Ritualitos Pieres 103, esquina Ramón Falcón, Liniers, CABA. Horario de atención de martes a viernes de 11 a 19 hs. Sábados de 11 a 17 hs.

    Gratis
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

En el Río de la Plata, los anarquistas que profesaron el naturismo no encontraron demasiadas complicidades para la elaboración de proyectos en los que ensayar una articulación de saberes y prácticas propios de ambas formaciones de ideas. Si bien buscaron a fuerza de debates desdibujar los contornos que separaban los horizontes de transformación del movimiento libertario y el naturista, difícilmente pudieron superar las tensiones que se desprendían de sus propias y singulares búsquedas. Así, salvo algunas excepciones, se vieron obligados a repartir sus horas libres entre actos de protesta y experimentaciones con métodos naturales de curación, cuando no a tener que decidirse por una u otra forma de activismo.

El nombre del país en el que transcurre el relato de Albano Rosell se encuentra inspirado en el concepto de macrobiótica, acuñado a fines del siglo XVIII por uno de los referentes de la medicina naturista, el alemán Christoph Wilhelm Hufeland. A diferencia de la medicina que entonces se enseñaba en las universidades y que, según Hufeland, tenía por único objeto el tratamiento de enfermedades, la macrobiótica consistía en el arte de prolongar la vida.