'Porque las tecnologías se nos metieron en la vida mucho más rápido de lo que pudimos darnos cuenta. Y hoy, con las niñeces y adolescencias invadidas, frenamos, levantamos la cabeza y sabemos que hay que hacer algo ya.Por eso la propuesta es romper el algoritmo. Conectar en tiempos de pantallas. Volver a mirarnos y a escucharnos para generar ideas con niñeces y adolescencias. Saber que un ejemplo enseña más que mil palabras. Que la paciencia y la amorosidad son parte de las crianzas. Y que también lo son decir: no sé, me equivoqué, perdón, pensemos juntas y juntos.Les proponemos una lectura caleidoscópica donde la reflexión y la pregunta serán los espejitos de muchos colores. Y después de leer este libro, les invitamos, también, a abrir la puerta para ir a jugar. Entre estas voces, emerge una pregunta que lo atraviesa todo: Cómo acompañar lo que no terminamos de comprender? Porque criar en el siglo XXI implica, también, criar en el desconcierto (del prólogo de Gina Jaramillo)'

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'Porque las tecnologías se nos metieron en la vida mucho más rápido de lo que pudimos darnos cuenta. Y hoy, con las niñeces y adolescencias invadidas, frenamos, levantamos la cabeza y sabemos que hay que hacer algo ya.Por eso la propuesta es romper el algoritmo. Conectar en tiempos de pantallas. Volver a mirarnos y a escucharnos para generar ideas con niñeces y adolescencias. Saber que un ejemplo enseña más que mil palabras. Que la paciencia y la amorosidad son parte de las crianzas. Y que también lo son decir: no sé, me equivoqué, perdón, pensemos juntas y juntos.Les proponemos una lectura caleidoscópica donde la reflexión y la pregunta serán los espejitos de muchos colores. Y después de leer este libro, les invitamos, también, a abrir la puerta para ir a jugar. Entre estas voces, emerge una pregunta que lo atraviesa todo: Cómo acompañar lo que no terminamos de comprender? Porque criar en el siglo XXI implica, también, criar en el desconcierto (del prólogo de Gina Jaramillo)'